LIBROS ÁRABES

Los libros árabes son algo que muy pocos pueden disfrutar debido a la complejidad de la lectura del idioma y a la cantidad reducida de personas en este mundo que saben leer y escribir árabe.

Los libros árabes en la historia

A la era dorada de la cultura árabe-islámica se le suele llamar la Civilización del Libro, principalmente por la importancia que tiene en la historia de esa cultura el Corán, considerado por los musulmanes el libro de los libros.

El prestigio de este texto, cuyo origen divino era y es la piedra angular de la fe de los musulmanes, pronto se extendió a otros, sagrados y profanos, hasta el punto de poder afirmar que el islam fue, en su período de mayor gloria y esplendor sapiencial, entre los siglos VIII y XII, aproximadamente, una civilización de libros.

¿Libro árabe extinción?

El los países árabes en su conjunto, la producción de libros es una de las más bajas del mundo. Además, escasean los datos fiables sobre este sector industrial, pues muchos Estados árabes suelen hinchar las cifras para paliar un tanto lo dramático de la situación de la cultura literaria de la población.

Se escribe muy poco y se publica aún menos; una gran parte del mercado está constituido por libros religiosos y por publicaciones con vitola educativa pero que son, en realidad, propaganda estatal de escasa creatividad y de muy poco, por no decir nulo contenido de cierto valor instructivo.

Una de las razones principales, obvio resulta señalarlo, es el escaso número de lectores que hay en las sociedades árabes, donde se dan las mayores tasas de analfabetismo.

Así, no debe extrañar que el número de libros publicado en el conjunto de los países árabes represente sólo el 1,1% de la producción mundial, a pesar de que los árabes constituyen el 5% de la población total.

Otro hecho histórico que contribuyó más adelante y de forma no menos notable a la decadencia del libro en la cultura árabe-islámica fue la prohibición otomana, hacia 1485, de la imprenta industrial de Gutemberg que había hecho su aparición en Europa unos treinta años antes.